Miércoles Santo 2026: 16 años de Esencia en Las Siete Palabras
Año 2026, vigésimo aniversario de Esencia… y justo se cumplen 16 años de Esencia acompañando al Santísimo Cristo de las Siete Palabras en la tarde-noche de Miércoles Santo, convirtiéndose así en la banda más longeva tras el titular de nuestra querida Hermandad de Las Siete Palabras.
Muchos dicen que el destino está escrito, o que las casualidades existen. Casualidad o no, estos 16 años de Esencia poniendo sus sones en la hermandad de la Parroquia de San Vicente no son resultado del azar: son fruto de un sello único acompañado de un inconmensurable trabajo.
Con esta carta de presentación llegaba la Banda de Cornetas y Tambores Esencia a su cita anual a la calle San Vicente, con muchas ganas de refrendar el gran desempeño realizado durante el ejercicio musical y añadiendo un hito más en este magnífico XX Aniversario que aún no ha terminado.

Sobre el papel se repetía el itinerario del pasado año, saliendo de la parroquia hacia la izquierda en dirección a la Plaza de la Gavidia, pasando antes por Jesús de la Vera-Cruz y la calle Baños. La única excepción fue el horario, puesto que este año la hermandad ocupó el último lugar en la nómina del Miércoles Santo.
El inicio de la Estación de Penitencia estuvo colmado de marchas clásicas, tanto de la Policía Armada como de la década de los 90: Réquiem, La Milagrosa o Misericordia isleña fueron las primeras en sonar.


Un momento muy emotivo fue la llegada a la Plaza de la Gavidia, en la que retumbaron los sones de María Santísima del Rocío. A continuación se sucedieron otras tantas marchas clásicas como La Esperanza o Nuestra Señora de Consolación y Lágrimas, para llegar a la revirá de Las Cortes a Jesús del Gran Poder con Llora María.


A diferencia de otros años en los que nuestra formación acostumbraba a llegar a la Plaza del Duque con los sones de Cristo de las Siete Palabras, este año el repertorio escogido por la hermandad ha sido bien distinto rompiendo todos los esquemas. Al palquillo se llegó con El Desprecio de Herodes, una delicia de marcha compuesta por Rafael Vázquez Mateo y por nuestro miembro de la dirección musical José Manuel Reina Romero. Una adaptación exquisita realizada sólo con cornetas gracias a la instrumentación exclusiva de nuestra formación. El resto de la Plaza de la Campana se recorrió con las marchas Azotes, todo un clásico de los 90, y El Cachorro, enfilando así la calle Sierpes.
Desde la calle Sierpes hasta la Plaza de San Francisco se interpretaron grandes clásicos que nunca pueden dejar de sonar, como fueron Virgen de los Dolores o Pobre Zaragoza.
Este año, desde la Plaza de San Francisco hasta la entrada en la S.I.C. se interpretaron algunos clásicos que no son tan habituales pero que siempre gusta escuchar, como fueron Cristo del Perdón, Jesús, el Rico; Evocación o Virgen de la Paloma, incluyendo entre ellas alguna que otra composición como El Santísimo Cristo del Amor o Beso de Judas, marcha que cayó de pie en nuestra formación allá por el año 2014 en que se decidió incorporarla al repertorio.
Ya en la salida de la S.I.C. sonó una marcha muy emblemática: La Soledad de San Pablo. Las melodías que compusiera Pascual Zueco Ramos en 1951 llenaron la Plaza Virgen de los Reyes mientras el Santísimo Cristo de las Siete Palabras iniciaba su camino de regreso.
A continuación se sucedieron las marchas clásicas hasta llegar a la revirá de Alemanes a Hernando Colón, donde otro clásico de los 90 se pudo escuchar: Macarena, de Bienvenido Puelles Oliver.
Continuó su caminar el paso de misterio hasta llegar a la Plaza Nueva, otra estampa típica de este majestuoso paso de misterio a su paso por el ayuntamiento. Sonaron En tu Calvario y Maestro, adentrándose así en la calle Tetuán.

Esta calle tiene una acústica inmejorable. De hecho, el músico que escribe estas líneas fue quien tuvo la ocasión de rufar por esta calle tan recta pero icónica de la ciudad de Sevilla. Todo un lujazo poderlo hacer con mi banda Esencia tras el Santísimo Cristo de las Siete Palabras.
En la amplitud de Tetuán sonaron marchas como Conversión del Buen Ladrón o La Sentencia de Cristo, para luego llegar a la estrechez de Velázquez a los sones de El Santísimo Cristo del Amor, vídeo que ya está disponible en nuestro canal de Youtube, para acabar desembocando nuevamente en la Plaza de la Campana son los sones añejos de Evocación.
Otro tramo exquisito de la cofradía en esta noche de Miércoles Santo es el recorrido de vuelta desde la calle Alfonso XII hasta la entrada. Es habitual que en este punto del recorrido se vea a muchos músicos de otras formaciones que han actuado en la jornada, puesto que es el único día en que se puede escuchar a Esencia en la Semana Santa de Sevilla. Pero este año ha sido aún mayor el aumento de público al ser la última hermandad de la jornada en realizar su entrada.
Jesús, el Rico; Réquiem y Nuestra Señora de Consolación y Lágrimas fueron las marchas interpretadas en la calle Alfonso XII, mientras que Silencio Blanco y Santa Cruz fueron las interpretadas en Santa Vicenta María hasta llegar a Virgen de los Buenos Libros. Con este diverso y exquisito repertorio el público presente pudo contemplar el romántico misterio de Las Siete Palabras en las inmediaciones de la Parroquia de San Vicente.
Ya en la calle Cardenal Cisneros sonó El Cristo del Carmen, el último estreno de nuestra formación en esta cuaresma de 2026, para finalizar la Estación de Penitencia con las marchas El Desprecio de Herodes y Cristo de las Siete Palabras.

Un año más sonó la Marcha Real a la entrada del paso de misterio. Un año más Esencia escribe con su música en la historia de esta gran hermandad, a la que no podemos más que agradecer el trato recibido en cada acto y el cariño que nos demuestran, tanto los actuales miembros de junta de gobierno como los anteriores hermanos mayores.
Deseando volver a situar nuestro banderín en las puertas de la parroquia de San Vicente.
¡Hasta el año que viene!